**La Boda Secreta del Conde Drácula y María bajo las Rosas Blancas**

Buenas noches. En el cuento de hoy, la Reina Sara y Fee recibieron una invitación secreta: el Conde Drácula no había muerto de verdad, sino que había fingido su despedida para poder casarse tranquilamente con su amada María, bajo un jardín de rosas blancas.

María llegó a la iglesia en un taxi brillante. Llevaba un vestido blanco muy largo, con mucho vuelo, un velo suave y el pelo recogido con algunos mechones sueltos. En sus manos llevaba un precioso ramo de rosas blancas y moradas. La Reina Sara, con vestido rosa, y Fee, con vestido morado ajustado, eran las madrinas de boda.

También asistieron Luna, Estrella, Lucinda y Minerva como damas de honor. Don Ramón y Miranda, su antigua esposa, acompañaron a Don Román, Vampirina, Lola Loud, Draculaura, Dracul, la tía Olga, Raquel y Olaf. Incluso el Conde Nosferatu y su novia Miriam llegaron sonrientes para felicitar a los novios.

—Prometo cuidar de María y compartir con ella todas las noches de luna.

—Y yo prometo querer a Drácula, incluso cuando se esconda detrás de las cortinas.

Después de la ceremonia, todos celebraron bajo las rosas blancas. Comieron tarta nupcial de fresas, dátiles y yema tostada, mientras las campanas de la iglesia sonaban alegres. Aquella fue una boda secreta, dulce y maravillosa, llena de amistad y magia.

Moraleja:

La amistad, el cariño y la sinceridad hacen que cualquier momento sea más especial. Drácula y María aprendieron que el amor no necesita grandes secretos ni lugares perfectos: lo importante es cuidarse, respetarse y compartir la alegría con las personas que nos quieren.

Y aunque a veces tengamos miedo de mostrar quiénes somos, como Drácula escondiéndose detrás de las cortinas, siempre será más bonito ser valientes y dar cariño con el corazón.

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