Hola, buenos días. En el cuento de hoy, la Princesa Sara y Lola Loud celebraban su boda al aire libre, junto a la playa, rodeadas de flores lilas y rosas rojas y blancas. Sara llevaba un vestido bohemio, largo y con mucho vuelo, un velo brillante, un recogido suelto y zapatos de pequeño tacón. En sus manos sostenía un precioso ramo ?.
Don Ramón llegó con una noticia: el Conde Drácula no asistiría, pues se sentía avergonzado por una broma que hizo tiempo atrás, durante el divorcio de Sara y Yin. Don Román, primo de Don Ramón y cuñado de Sara, fue padrino junto a Don Ramón. Miranda fue madrina, acompañada por Vampirina, Draculaura, Luna, Estrella, Lucinda, Minerva, Dracul, Nosferati, Fee, Yin, Yang y el Maestro Yo. También asistieron la Princesa Sofía y su madre Raquel.
Frente a la playa había un autobús ?. Allí esperaba el Conde Drácula, con expresión triste. Sara y Lola se acercaron con calma.
—Perdón por mi broma y por el malentendido. Quiero que vuestra boda sea feliz.
Sara sonrió y le ofreció una flor.
—Te perdonamos. Hoy es un día para empezar de nuevo.
Entonces todos celebraron bajo el cielo azul. Compartieron una deliciosa tarta nupcial de yema, chocolate ? y merengue morado. Entre risas, música y flores, Sara y Lola prometieron cuidarse siempre, mientras el mar aplaudía con sus olas.
La moraleja es que pedir perdón de corazón puede reparar los errores del pasado. Cuando alguien reconoce que se ha equivocado y desea hacerlo mejor, merece la oportunidad de empezar de nuevo.
Sara y Lola enseñaron que el amor, la amistad y el perdón hacen que las celebraciones sean aún más bonitas. No debemos guardar rencor ni dejar que la vergüenza nos aleje de las personas que queremos.
También aprendemos que una boda o una fiesta es más feliz cuando todos son respetados, aceptados y pueden compartir la alegría juntos.

