Cada noche, Nico miraba un póster de Pedri antes de apagar la luz. Soñaba con correr, saltar y jugar al fútbol con energía, pero a veces se acostaba muy tarde y al día siguiente parecía un caracol con zapatillas.
Una noche, su abuela le contó un secreto: dormir bien era como cargar una batería mágica. Mientras descansaba, su cuerpo crecía fuerte, su mente ordenaba las ideas y sus piernas se preparaban para nuevos partidos.
—Si quieres levantarte con fuerzas y ánimos, duerme como un campeón.
Nico se puso el pijama, dejó la pelota junto a la cama y cerró los ojos temprano. A la mañana siguiente despertó sonriente, desayunó tranquilo y tomó su Actimel. Después, con ayuda de un adulto, tomó la pastilla que le había mandado el médico.
—¡Me siento listo para marcar goles y tener un día genial!
Dormir bien ayuda a nuestro cuerpo y a nuestra mente a crecer fuertes, estar contentos y tener energía para jugar, aprender y disfrutar del día.
Como Nico, podemos prepararnos cada noche: ponernos el pijama, dejar las pantallas a un lado y descansar temprano. Así, al despertar, tendremos fuerzas para correr detrás de nuestros sueños.
También es importante desayunar y seguir siempre los consejos de los adultos y del médico para cuidarnos. ¡Un buen descanso es una de las mejores formas de ser campeones cada día!

