**“Las Dos Tartas del Hotel Valencia: El Cumpleaños de Luna, Estrella, Lucinda y Minerva”**

Hola, buenos días. En el cuento de hoy, la princesa Sara y Fee celebraban en el Hotel Valencia el cumpleaños de sus hijas: Luna, Estrella, Lucinda y Minerva. Había globos dorados, música suave y dos enormes tartas sorpresa esperando bajo unas campanas de cristal.

Don Ramón llegó con una noticia importante: Miranda no asistiría, porque en el centro de salud había hecho una broma poco amable cuando las niñas iban a recibir sus vacunas. Yin avisó enseguida a Olga, la tía de Vampirina, y Lola Loud pidió ayuda a Raquel, la madre de la princesa Sofía.

Poco después, un autobús se detuvo frente al hotel. De él bajaron Miranda, su novio el Maestro y el padre de Yin. También llegó don Román, primo de don Ramón. Miranda habló con voz tranquila:
—Lo siento mucho. Mi broma fue un error y no quería entristecer a nadie.
Las cuatro cumpleañeras la escucharon y, al ver que decía la verdad, aceptaron sus disculpas.

Vampirina, que había presenciado el reencuentro, quiso llevarse a la princesa Sara para enseñarle un baile, pero Sara le explicó que antes debía pedir permiso.
—¡Claro! Entonces bailemos todos juntos.
Primero compartieron la primera tarta, de vainilla y estrellas de azúcar. Después apareció la segunda, de chocolate con cuatro velitas brillantes. Luna, Estrella, Lucinda y Minerva pidieron el mismo deseo: que la amistad siempre encontrara un camino para volver.

Moraleja:

**Moraleja:** Reconocer un error y pedir perdón de corazón puede reparar la tristeza que causamos. También es importante escuchar las disculpas, perdonar cuando alguien demuestra que quiere mejorar y pedir permiso antes de hacer algo con los demás. Así, la amistad crece con respeto, alegría y cariño.

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